Evidencia humana de 30.000 años de antigüedad en la Cueva del Chiquihuite, Zacatecas

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El hallazgo sugiere que los humanos llegaron a América del Norte antes de lo que muchos pensaban; los Clovis, eran considerados los primeros pobladores de América, con 13.500 años de antigüedad.

En la localidad de Concepción del Oro, Zacatecas, se halló una cueva con herramienta lítica de tradición tecnológica desconocida. Estas herramientas fueron estudiadas junto con fragmentos de hueso animal, restos de plantas y ADN ambiental contenido en sedimento recolectado en el sitio.

Para sorpresa de los arqueólogos, los resultados de los análisis de laboratorio sugieren que fue ocupada por personas hace aproximadamente 30.000 años. La llaman la Cueva del Chiquihuite.

Concepción del Oro, Zacatecas
Concepción del Oro, Zacatecas, se halló una cueva con herramienta lítica de tradición tecnológica desconocida

¿Qué se pensaba hasta ahora?

El descubrimiento en Zacatecas cuestiona el hasta ahora consenso existente en que los clovis habían sido el primer pueblo en llegar a América hace 11.000 o 13.000 años, aproximadamente.

Según las teorías más extendidas, estos humanos cruzaron un puente terrestre conocido como Beringia que unía Siberia con Alaska durante la última glaciación y que desapareció bajo el agua cuando el hielo se derritió.

También a los clovis se atribuye el haber contribuido a la extinción de grandes mamíferos en la región como el mamut y el mastodonte debido a su caza.

Cueva del Chiquihuite
Ardelean, investigador principal del estudio, llegó en 2010 a esta cueva tras años de recorrer a pie kilómetros de sierra. Fotos: INAH

Nuevos descubrimientos

Los nuevos descubrimientos aportan pruebas contundentes a la postura de que el poblamiento de América del Norte fue más antiguo de lo que se suponía hace apenas dos décadas, y se suman a otros descubrimientos relevantes en las Tierras Altas de Chiapas, México central y cuevas inundadas de la costa caribeña, correspondientes al final de la época del Pleistoceno y al Holoceno Temprano.

Estas pruebas proporcionan evidencias irrefutables de la presencia humana en la región del noroeste de México, mucho antes de lo que se suponía.

Así lo da a conocer una investigación publicada en la revista científica Nature, en la cual los científicos, encabezados por el doctor Ciprian Ardelean, arqueólogo de la Universidad Autónoma de Zacatecas, sugieren que América del Norte estaba poco poblada, posiblemente, antes del Último Máximo Glacial (LGM, por sus siglas en inglés), que ocurrió entre hace 18,000 a 27,000 años; es decir que existieron grupos humanos anteriores a los Clovis, por mucho tiempo considerados los primeros pobladores de América, con 13,500 años de antigüedad.

Cueva del Chiquihuite
Ubicada a 1.000 metros sobre el suelo del valle, la cueva tiene dos cámaras interconectadas. Fotos: INAH

Ardelean, investigador principal del estudio, llegó en 2010 a esta cueva tras años de recorrer a pie kilómetros de sierra en la región de Concepción del Oro en busca de evidencias humanas.

Los primeros vestigios fueron hallados en 2012, a través de un pozo de sondeo que mostró el potencial arqueológico, y en 2016 comenzó la primera temporada de campo, derivada de un proyecto de investigación avalado por el Consejo de Arqueología del INAH; a la fecha lleva cuatro temporadas de campo.

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En el artículo, los científicos describen rigurosos métodos de estudio en laboratorios de Dinamarca, Reino Unido y México (UNAM, INAH, ENAH), aplicados en muestras microscópicas de hueso, carbón y sedimentos en los que se conservaron polen y fitolitos, así como elementos químicos propios de la acción humana, los cuales llevaron a la obtención de datos cronológicos certeros, a partir de más de 50 fechas: 46 por radiocarbono y 6 por Luminiscencia Ópticamente Estimulada (OSL); así como datos genéticos, paleoambientales y químicos que documentan entornos cambiantes donde habitaron hombres y mujeres desde hace 30.000 a 13.000 años.

Asimismo, describen avances en el estudio de la lítica recuperada en la cueva, la cual suma alrededor de mil novecientos artefactos de piedra. Explican que se trata de una tradición cultural de trabajo de piedra desconocida, que perduró durante los casi 18.000 años de ocupación del sitio.

¿Cómo es la Cueva del Chiquihuite?

Ubicada a 1.000 metros sobre el suelo del valle, la cueva tiene dos cámaras interconectadas de más de 50 metros de ancho y 15 de alto cada una; es de paredes grisáceas, presenta un suelo inclinado repleto de estalagmitas.

El 90% de las herramientas son de piedra caliza recristalizada, de colores verde y negruzco, disponible en las proximidades del sitio, en forma de pequeños nódulos sueltos, erosionados de fuentes geológicas aún no identificadas.

Las condiciones de la cueva, su temperatura regular y el hecho de quedar sellada por el derrumbe contribuyeron a que en su interior se conservara material orgánico en perfectas condiciones, lo que hizo posible recuperar ADN ambiental.

Entre la fauna se identificó ADN de murciélago presente en todas las capas, así como de roedores, marmota, cabra, oveja, y baja proporción de aves: gorrión y halcón; en tanto, de fragmentos de hueso se extrajo microfauna, y en los estratos del periodo LGM se recuperaron restos óseos que corresponden a géneros más grandes: oso negro, cóndor y nutria.

Fuente: INAH (Boletín Nº 257 – 22 de julio de 2020)

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